jueves, 12 de marzo de 2009


Yves Mathieu Saint Laurent (Orán, Argelia, 1 de agosto de 1936 - París, 1 de junio de 2008) fue un diseñador de moda y empresario francés, fundador de la marca homónima de ropa de alta costura 

En 1951 volvió a participar en el concurso del Secretariado Internacional, y esta vez resultó ganador, derrotando a un joven Karl Lagerfeld. Remitió más diseños a De Brunhoff, quien vio en ellos similitudes con un diseñador consagrado: Christian Dior. El responsable de Vogue envió estos diseños a Dior, quien vio al instante el talento de Saint Laurent y decidió sumarle a su taller.

Con 18 años, Saint Laurent entró a trabajar en la firma Christian Dior, si bien sus tareas iniciales fueron más bien prosaicas: decorar el estudio y diseñar algunos accesorios. Sorprendentemente, Dior le eligió como su sucesor en el cargo de Diseñador Jefe de la casa. Saint Laurent y su madre se extrañaron por la decisión de Dior, quien parecía demasiado joven para jubilarse. Moriría de un infarto ese mismo año.

En 1957, con 21 años, Saint Laurent se convirtió en el modista más joven de la alta costura francesa. Su colección de primavera de 1958 alcanzó resonante éxito, al prolongar el estilo New Look acuñado por Dior. Este éxito contribuyó a rescatar la firma de una quiebra que parecía segura. Pero las creaciones posteriores de Saint Laurent cosecharon duras críticas, y su carrera en Dior se interrumpió en el año 1960 cuando fue llamado para cumplir con el servicio militar francés, coincidiendo con la guerra de independencia de Argelia. Saint Laurent había eludido la mili hasta entonces gracias a influencias del propietario de Dior, Marcel Boussac, y se ha conjeturado que cuando Boussac quiso prescindir de él, movió los hilos necesarios para que le llamasen a filas.1  

La primera colección, Ligne Trapéze, de ese mismo año, se convirtió en un éxito instantáneo. La imagen y el logotipo de la empresa (un anagrama con las iniciales YSL superpuestas) se encargaron al diseñador gráfico francés Cassandre en 1961, y siguen en uso hoy en día.

La colaboración de Pierre Bergé fue sustancial para que Saint Laurent llegase a erigir una empresa sólida. Aunque interrumpieron su relación sentimental en 1976, siguieron conviviendo en la misma casa y colaborando, y Bergé fue el apoyo imprescindible que permitió a Saint Laurent seguir creando y superar sus crisis emocionales.

Sus colecciones en los años 60 destacaron por la incorporación del smoking al vestuario femenino y por la implantación del prêt-à-porter como una línea comercial completa; de hecho fue el primer creador de alta costura que presentó una línea de esta nueva categoría de moda. En 1966 inauguró su primer local que comercializaba prêt-à-porter. También fue el primer diseñador que incorporó mujeres de raza negra como modelos en sus desfiles. 

Saint Laurent fue también conocido por su faceta mundana; acudía a discotecas como Studio 54, y era consumidor habitual de cocaína. Cuando dejó las drogas, sumó otra adicción más inocua: bebía al día varios litros de Coca-Cola. Su vida íntima daba que hablar, aunque su compañero Pierre Bergé siempre le apoyó y contribuyó a que la empresa no naufragase ni en los peores momentos del diseñador.  

Yves Saint Laurent anunció su retiro del diseño de moda y las pasarelas en enero del año 2003 . Se mostró decepcionado por la moda predominante, que a su juicio arrinconaba la ambición artística a favor del simple lucro «como si fuese hacer cortinas para ventanas».

Yves Saint-Laurent falleció en París el 1 de junio de 2008, a la edad de 71 años, tras una larga enfermedad de cáncer cerebral1 . Pocos días antes, formalizó su prolongada relación con Pierre Bergé mediante una unión civil, seguramente para solucionar cuestiones de herencia. Habían mantenido su relación amistosa hasta el final, si bien viviendo separados desde 1992.

Al funeral de Saint Laurent acudieron el presidente de Francia Nicolas Sarkozy y su señora Carla Bruni, así como por importantes personalidades vinculadas a la moda como Valentino, John Galliano, Jean Paul Gaultier, Claudia Schiffer, Catherine Deneuve y Farah Diba.

domingo, 8 de marzo de 2009


Prada es una firma italiana de moda. Fundada por Mario Prada en 1913 como Fratelli Prada (italiano: hermanos Prada), la firma dio un giro radical con la llegada a la gerencia de Miuccia Prada, nieta del fundador, en 1978.

Bajo la dirección de Miuccia, lo que era un negocio local de piel y cuero, se convirtió en pocos años en una firma internacional de moda. La primera colección prêt-à-porter de Prada fue presentada en la temporada otoño-invierno de 1989.

La firma lanzó la colección de bajo coste Miu Miu en 1992, y adquirió Fendi a comienzos de los años 90, firma que vendió posteriormente a LVMH en un período de dificultades financieras.

En el terreno arquitectónico, Prada ha encargado el diseño de sus nuevas tiendas en Nueva York, San Francisco y Los Ángeles al estudio holandés de arquitectura OMA/Rem Koolhaas

La casa Prada fue fundada por Mario Prada en 1913. Dedicada a la confección y venta de baúles, bolsos, maletas y zapatos en sus dos tiendas en Milán, consiguió disponer en poco tiempo de una cartera de clientes en Europa y EEUU. Posteriormente, con el aumento de los viajes aéreos, las maletas Prada, confeccionadas a menudo con una resistente pero voluminosa y pesada piel de morsa, no parecían ajustarse a las necesidades de los viajeros; por eso Prada se concentró en el diseño de accesorios, bolsas de mano y maletas de exquisito cuero y resistentes al agua. En 1978 empieza su etapa más decisiva. Miuccia, la nieta de Mario, entró al mando de la compañía. Miuccia Prada se había licenciado en Ciencias Políticas y además había estudiado cinco años de interpretación en el Teatro Piccolo de Milán. Aunque su preparación no parecía la apropiada, tenía un sentido estético novedoso y, según algunos, infalible. Por aquel entonces, la marca seguía produciendo principalmente artículos de cuero, y capeaba varios años de dificultades económicas. La competencia con otras firmas de moda similares, como Gucci, la había perjudicado bastante. Miuccia dio un vuelco a la situación cambiando la trayectoria de la casa, llevándola al sector del prêt-à-porter de lujo. Al tiempo, Miuccia se casaba con Patrizio Bertelli, que se encargaría de administrar el negocio, permitiendo así a su esposa dedicarse a la formulación de la nueva estética Prada.

Miuccia había estado haciendo mochilas negras impermeables desde 1970 a partir de una fibra de náilon llamada Pocone, y eso le llevó a presentar, en 1985, el que sería el clásico bolso Prada, de náilon negro, liso y sencillo. Un primer icono de la marca en su nueva etapa. Era un bolso robusto y funcional, pero con estilo propio. El alto precio con que se puso en venta parecía un reto; lo ganó: enseguida aparecieron imitaciones que consiguieron aumentar la demanda del original. En 1989 Miuccia presenta la primera colección de prêt-à-porter, con prendas de elegancia sobria en su simpleza, donde lo destacado eran las líneas limpias y los colores básicos, pero siempre con telas lujosas de gran calidad. La crítica de moda aprobó la propuesta y la popularidad de Prada subió como la espuma.

En los primeros 90 del siglo XX Prada consigue situarse entre las principales marcas de moda a través de prendas de irreprochable atractivo, nunca evidente ni facilón, y con accesorios algo osados, sofisticados y de calidad. Telas lujosas, estilos pensados pero simples; dominio de tonos propios de la naturaleza, como negros, marrones, grises, verdes y cremas; todo ello va conformando la imagen de Prada. El resultado era atractivo pero no sucumbía al “sexy-chic” que apostaba en exceso a desvelar demasiada piel.

Prada ha conseguido algo muy difícil de alcanzar, ser una marca de fama mundial y al mismo tiempo emanar un aura de exclusividad que no proviene tan sólo de sus altos precios; reúne de forma emblemática los resbaladizos conceptos de "ultrachic", "alternativo", "intelectual" y "marca-tendencias" al mismo tiempo, temporada tras temporada. Prada es todo ello desde que Miuccia la hizo suya.

En 1992 Miuccia sacó a la luz la marca Miu Miu, el cariñoso apelativo que le dedicaban de pequeña. Entendida como una segunda línea de Prada, algo más económica, apuntaba a un público más juvenil o informal. Formas más sueltas, colores terrosos y estampados la diferencian de Prada, aunque los diseños simples y cierto respeto por un aspecto clásico la emparentan con la firma madre, junto con su sempiterna calidad textil.

En el año 2006 fue el nombre de una exitosa película "The Devil Wears prada"(el diablo viste de prada), con la participación de Anne Hathaway y Meryl Streep. Representando parcialmente la realidad de algunas prestigiosas revistas de moda en Nueva York, aunque solo un bolso es realmente de la marca "prada"

A finales del 2007 Prada se fusiono con LG en un nuevo modelo de teléfono celular, el LG Prada, un teléfono con pantalla tactil.

lunes, 2 de marzo de 2009

christian lacroix


Christian Lacroix (Arlés, Francia, 16 de mayo de 1951) es un diseñador de modas francés.Desde temprana edad, Lacroix acudió a corridas de toros y vivió experiencias gitanas y provenzales. Algún tiempo después su familia se mudó a Arlés, una ciudad en el Sur de Francia, en el departamento de Bouches-du-Rhône. Fue la ciudad de la cultura sureña, con sus impresionantes vistas y su gran humor. Había un carnaval anual durante la Semana Santa, donde la gente y las mujeres especialmente se ponían de punta en blanco, con sus mejores ropas. que combinaban vestidos de época con encajes y modernos tacones y sombreros. Talvez esta fue la fuente e inspiración de la visión de la moda de Lacroix. Acostumbraba ir a museos y gozaba leyendo libros en el ático. En su juventud, adquirió el gusto por la obra del ecritor irlandés Oscar Wilde y por la música del grupo británico The Beatles. Después de estudiar Historia del Arte en la Universidad de Montpellier, ingresó en La Sorbona y a la École du Louvre en 1973. Durante ése período, Lacroix anhelaba convertirse en curador de arte y fue también es ésa época que conoció a su futura esposa Françoise

En los años 1970, Lacroix conoció a Jean-Jacques Picart. Picart estaba involucrado en diversas casas de alta costura y ayudó a que Lacroix comenzara a trabajar en la compañía francesa de modas Hermès en 1978. Luego de graduarse de la École du Louvre, en 1981, empezó a trabajar para el diseñador de modas francés Jean Patou.

Con la ayuda de Jean-Jacques Picart, Lacroix logró comercializar ropa popular temporada tras temporada. Colores brillantes, el lujo y la perfección hicieron que Lacroix y Picart se convirtieran en populares diseñadores en aquella época.

Más tarde, en enero de 1987, Lacroix ganó el premio a "Diseñador extranjero más influyente" por parte del Consejo de Diseñadores de Modas de Estados Unidos

En 1987, él inauguró su propia casa de alta costura. Comenzó vendiendo ropa lista-para-usar (Prêt-à-porter), cuyos diseños se inspiraban en diversas culturas. Los críticos comentaron que Lacroix no comprendía el tipo de vestuario que la mujer trabajadora necesitaba. En 1989, Lacroix lanzó colecciones de joyas, carteras, zapatos, anteojos, bufandas y corbatas. Éste mismo año, inauguró tiendas en París, Arlés, Aix-en-Provence, Toulouse, Londres, Ginebra y Japón